En torno a la blasfemia en el Islam

Algunos ya lo sabréis, soy politóloga que viene a ser una “especialista en la ciencia política”. Otro día os hablaré de las salidas de esta bonita carrera… En mí último año de carrera me empecé a interesar mucho en el tema del Islam, tanto que mi trabajo de fin de grado y unos estudios posteriores giraron entorno a ello. Hoy quiero hablar sobre lo que yo entiendo del tema de la blasfemia en esa religión. Creo que estar informado sobre ello es muy importante.

La blasfemia (la ofensa o injuria a Dios), fue incluida como delito en los tiempos en los que se crean las primeras recopilaciones escritas de la Sharia, durante el siglo XII d.C. ¿Qué es la sharia? Recurro al egipcio Samir Khalil Samir, uno de los expertos actuales sobre el mundo árabe, que en su libro “Cien preguntas sobre el Islam”, nos dice que El Corán la presenta como una ley de origen divino, una “vía” que se opone a las “pasiones de aquellos que no saben”. Su aplicación, particularmente en materia de derecho penal, constituye hoy la principal reivindicación de los grupos radicales. Las fuentes de la Sharia son el Corán y la sunna¸ la tradición del profeta cuyos textos han dado lugar a distintas interpretaciones por parte de las diferentes escuelas jurídicas”.

El principal problema en el Islam y que repercute directamente en el tema de la blasfemia es la interpretación de algunos textos sagrados y el poco espacio que hay para el debate en algunos aspectos lo que lleva a veces a cierta intolerancia. 

Pero ¿Cuál es el motivo de que suceda esto? La respuesta es teológica, cuando Mahoma recibe las revelaciones de Dios, lo hace de una forma “literal” en una tabla que contiene los mensajes que luego irá recitando a sus seguidores en fragmentos. Por lo tanto como el Corán ha descendido directamente de Dios, sin interpretaciones, es muy complicado que se acepte ningún cambio humano en él, menos que lo critique.  Por otro lado, sí que es cierto que durante un tiempo hubo un gran esfuerzo codificador y de recopilación, pero sin contradecir directamente el Corán. En el siglo XI sucede lo que se conoce como el “bab al-ijtihad” (“la puerta está cerrada”), es decir que ya no se puede interpretar el texto. Lo único permitido en la actualidad es: el consenso y el razonamiento analógico. Pero la sharia, al basarse en el Corán y por lo tanto en la revelación de Dios, estará siempre por encima de cualquier ley humana.

Aunque en el Corán no se habla directamente de la blasfemia, sí que hace referencias al comportamiento con respecto a otras religiones y aspectos como la incredulidad, los infieles y la apostasía, veamos algunos ejemplos del trato con los otros credos:

“Encontrarás, ciertamente, que los más hostiles a los creyentes son los judíos y los asociadores, y encontrarás, ciertamente, que los más amigos de los creyentes son los que dicen: “somos cristianos”. Es que hay entre ellos sacerdotes y monjes y no son altivos.” O también: “¡creyentes! ¡No toméis como amigos a los judíos y a los cristianos! Son amigos unos de otros. Quien de vosotros trabe amistad con ellos, se hace nos de ellos. Dios no guía al pueblo impío.”[

“¡Combatid contra quienes, habiendo recibido la Escritura, no creen en Dios ni en el último Día, no prohíben lo que Dios y su Enviado han prohibido, ni practican la religión verdadera, hasta que, humillados paguen el tributo directamente!”[

Se puede desprender de leer esto cierta hostilidad hacia las otras religiones, que nace de la creencia de que el Islam es la verdad, la única posible. Mahoma impulsó la figura  de los Dhimmíes: personas, sobretodo de zonas conquistadas, que a cambio de un impuesto y de vivir bajo ciertas condiciones como no predicar públicamente se les dejaba vivir con los musulmanes y no se les atacaba. El proceso es de la siguiente manera, primero se invita a la conversión, luego los conquistados son sometidos al estatuto de la dimma,o “pacto” de salvaguardia acordado por los vencedores y que asegura a los vencidos un cierto marco de protección de su modo de vida, pero la clave es el sometimiento. Se acepta la existencia de las otras religiones pero dejando claro que están equivocadas y que el Islam como es la verdad, se acabará imponiendo sobre ellas.

Pero entonces, ¿Qué entendemos hoy por blasfemia en el mundo musulmán? Nos lo explica Wiederholen, médico y filósofo, en uno de sus artículos:

“La blasfemia en el Islam es cualquier comportamiento irreverente hacia los personajes sagrados, objetos religiosos, costumbres y creencias que los musulmanes veneran. El Corán y los hadices no hablan de la blasfemia. Pero los juristas musulmanes crearon el delito, y la hicieron parte de la Sharia. Cuando se refiere la ley islámica, las penas por blasfemia pueden incluir multas, encarcelamiento, azotes, amputación, crucifixión, ahorcamiento, o decapitación. Los clérigos musulmanes pueden llamar por el asesinato de un presunto blasfemo mediante la emisión de una fatwa. Las autoridades religiosas del Islam consideran que un blasfemo puede ser tanto un musulmán como un no-musulmán”[.

El concepto de blasfemia es muy parecido en las tres religiones, es una ofensa hacia Dios, aspectos u objetos relacionados con El. Las diferencias se ven en las penas que deben recibir quién cometa este delito. Se ha explicado, en parte y de forma teórica, que se entiende por blasfemia en el mundo musulmán, pero es posible que debido a la distancia geográfica o por haber nacido en una cultura diferente, nos sea difícil entenderlo. Por eso me ha parecido útil recurrir a ejemplos. Acudo para ello también al artículo ya citado de Wiederholen,  se ha acusado de cometer blasfemia por los siguientes actos:

  • Hablar mal de Alá
  • Buscar  fallos en la vida de Muhammad.
  • Afirmar ser un profeta o un mensajero.
  • Especular acerca de cómo Muhammad se comportaría si estuviera vivo.
  • El nombramiento de un oso de peluche Muhammad.
  • Declarar que los padres de Muhammad no eran musulmanes.
  • Invocación de Alá, mientras se cometía un acto prohibido.
  • Encontrar fallas en el Islam.
  • Decir que el Islam es una religión árabe; que no son necesarios orar cinco veces al día, y que el Corán está lleno de mentiras.
  • Creer en la transmigración del alma o la reencarnación o no creer en el más allá
  • Expresar un punto de vista ateo o secular o publicar o distribuir ese punto de vista.
  • Orar y rezar para que los musulmanes se conviertan a otra religión.
  • Silbar durante la plegaria musulmana.      
  • Consumir alcohol.
  • Los juegos de azar.
  • Estar a solas con personas del sexo opuesto que no son parientes de sangre.
  • Publicar una traducción no oficial del Corán.
  • La práctica del yoga.
  • Ver una película o escuchar música, en Somalia.
  • Insultar a los estudiantes de madrasas.
  • Usar la ropa de los judíos o de los zoroastrianos.
  • Usar maquillaje en la televisión en Irán.
  • Alegar que los actos prohibidos por el Islam, no están prohibidos.
  • Pronunciar “palabras de la infidelidad” (palabras que están prohibidas).
  • Participar en las fiestas religiosas no islámicas.
  • Tocar un Corán o tocar algo que ha tocado el Corán porque los individuos no eran musulmanes, en Nigeria.
  • Dañar un Corán u otros libros de importancia para el Islam.
  • Escupir a la pared de una mezquita[.

2 comentarios en “En torno a la blasfemia en el Islam

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